Consejos prácticos para la reflexionar
- Elige un lugar y un momento tranquilos y sin interrupciones. Necesitarás al menos 15 minutos para sacarle el máximo provecho a esta práctica.1
- Qué fragmento utilizar:
- Algunos prefieren meditar en pasajes extensos, como un capítulo entero o incluso un libro completo. Otros optan por reflexionar solo en unos pocos versículos.
- Un fragmento más breve de las Escrituras obviamente ofrece una comprensión mucho más profunda del pasaje, que es precisamente el objetivo de la meditación. Sin embargo, un pasaje más extenso puede utilizarse para una comprensión más general de las Escrituras en su conjunto.
- ¿Qué opciones tienes para decidir qué pasaje bíblico leer?
- Utiliza un plan de lectura que incluya una lista de qué leer cada día.
- Estudia un libro de la Biblia de forma metódica. (Este método es útil porque te permite tener presente a qué público se dirige el autor y su propósito a lo largo de la lectura).
- Céntrate en un tema bíblico (por ejemplo, el amor, la paciencia o varios atributos de Dios) que encuentres mediante una búsqueda por palabras clave o en los recursos de Contemplar .
- La práctica de la meditación se realiza mejor con pasajes con los que ya estés familiarizado, al menos en cierta medida.
- Contemplar no pretende presentarte algo nuevo en la Biblia; su propósito es permitirte experimentar y nutrirte de lo que ya sabes. Hay infinidad de maneras de elegir lecturas bíblicas diarias. ¡Sé creativo y usa tus recursos!
- Si no sabes qué pasaje bíblico leer, elige un salmo; uno muy bueno para empezar es el Salmo 23.
- Sobre todo las primeras veces que realices este proceso, elige un fragmento más corto, ya que te resultará más fácil centrarte en él y extraer la idea principal.
- Recuerda que te acercas a la Palabra de Dios y que interactuar con la Biblia es interactuar con Dios.
- Antes de empezar a leer, ora para que el Espíritu Santo calme tu mente y bendiga tu tiempo de lectura de las Escrituras.
- Si te distraes o te cansas, no te preocupes ni te critiques. Simplemente vuelve a concentrarte en el pasaje bíblico, reléelo y agradece la Palabra de Dios.
© Phil Collins, Ph.D., 2014. Este material fue creado en colaboración con el Centro para el Estudio de las Escrituras de la Universidad de Taylor .
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